Alrededor de 40.000 pedazos de basura plástica flotan en cada milla cuadrada de superficie del mar y miles de mamíferos marinos y aves mueren anualmente al ingerirlos o quedar atrapados en su trama.
Las bolsas de plástico, fabricadas fundamentalmente a partir de petróleo y gas, pueden tardar entre meses y cientos de años antes de romperse en pequeñas partículas tóxicas. La invasión de esta basura presenta una alarmante senda de acumulación hacia el futuro.
Remplazando el uso de bolsas plasticas por bolsas de tela cada vez que realizamos una compra ayudamos a evitar la acumulación de este material que poco a poco destruye nuestro planeta.
LA IDEA
Pía, a través de una amigo y luego navegando por la web conoció esta grata movida que hay en varios países de Europa, en USA y en Japón que fusiona diseño y ecología. Se trata de fomentar el uso de bolsas de tela para hacer las compras…sí,…como se hacia antes. Ya venía viendo el uso indiscriminado que se hace de las bolsas plasticas descartables, en el super te las entregan a granel y suelen poner 2 o tres productos en cada una como si nada más entrara. Motivada por los lindos diseños que fue descubriendo, lo positivo del mensaje y las ganas de usarlas las ha comenzado a fabricar.
OTRAS IDEAS PARA CUIDAR EL PLANETA
En su libro Planeta Frito y con el asesoramiento y colaboración de Greenpeace, el autor Sergio Bulat ofrece soluciones fáciles y reales para frenar el cambio climático explicando cómo pequeñas acciones individuales pueden provocar cambios globales. Aquí van algunas de ellas.
Usar nuestras propias bolsas de tela a la hora de comprar.
Disminuir el consumo de productos de limpieza del hogar. La obsesión que se ha creado con los gérmenes y microbios ha llevado a que se adquieran todo tipo de productos químicos que combinados causan efectos desconocidos.
En cajeros automáticos, parkings… si no se necesita comprobante, mejor no pedir recibo ya que se pueden ahorrar cantidades significativas de papel y tinta.
No dejar los aparatos en stand by.
Lavar en frío y olvidarse del prelavado.
Teletrabajo: muchas tareas podríamos realizarlas directamente desde casa y con un coste mucho más bajo, además del ahorro de energía y tiempo.